miércoles, marzo 22, 2006

Internet Inconfiable

Lo que es el principal y más eficiente medio de distribución de información, puede ser también el medio por excelencia de desinformación cuando no es utilizado apropiadamente.

Les voy a contar algo que pasó recientemente y que a pesar de que no tuvo mayores consecuencias, no deja de ser algo digno de atención.

Me proponía a ir a solicitar una visa a una embajada y, en vista de que me es más fácil buscar en internet que hacer una llamada, visité al sitio web con tiempo suficiente a verificar los requisitos. Lo más agradable no fue encontrar fácil y claramente los requisitos para solicitar el visado, sino que también estaba el formulario de solicitud en formato electrónico. Así que imprimí el formulario e hice todas las gestiones para tener todos los requisitos en orden. Cuando ya tenía en agenda mi visita a dicha embajada para la mañana siguiente (me iba a ir directamente desde mi casa) y siendo más precavido que de costumbre, volví a entrar al sitio web y me percaté que el formulario se podía llenar directamente en la computadora. Aún y cuando ya lo había llenado a puño y letra, y sin ánimo de ofender a mi caligrafía, decidí llenarlo electrónicamente para que fuese claro y "bonito". Obviamente esto implicaba hacer una parada en la oficina para imprimirlo antes de irme a la cita.

El asunto es que después que hago esa parada, que en principio debió ser corta pero como siempre se prolongó, lleno a la embajada un poco menos de una hora antes de la hora tope establecida. Cuando me acerco a la caseta de información, se produce el siguiente diálogo:

Tiene copia de todos los documentos?
No, respondo yo.

Copia de la primera hoja de pasaporte?
No, vuelvo a responder... y agrego, pero eso no está dentro de los requisitos.

De dónde usted obtuvo la información?
Del internet....

Ah, es que esa información está desactualizada... tiene que utilizar este formulario y sacar copias a todos los documentos, incluyendo la copia de la primera hoja del pasaporte.

Oh... y dónde puedo hacer esas copias?
Ah.. vaya hasta allá (indicándome un negocio cercano) y pregunte dónde puede sacar las copias... recuerde que estamos aquí hasta las 11:00 AM, me advierte.

Bueno, lo que iba a hacer una visita sin estrés, porque me había tomado el tiempo para que así fuera, a partir de este diálogo se convirtió en todo lo contrario. A salir corriendo entre un tráfico ligeramente pesado y esperar que me dieran paso la ineficiencia y la calma de los dependientes de este negocio, en donde además de sacar copias, llenan formularios con tinta de esperanza y ofrecen sabios consejos con la seguridad de asesores consulares. De todas maneras, este tiempo lo aprovecho para llenar el nuevo formulario, a puño y letra, de unas cuatro páginas en lugar de dos que tenían los cargaba en el fólder ya no tan organizado. En este nuevo formulario, no sólo hay información repetitiva, sino que también me solicitan información, prácticamente de todos mis familiares cercanos, incluyendo fecha de nacimiento. Imagínense, entre el reloj, el tráfico y la paciencia de la fotocopiadora, recordarme de estos datos, teniendo una pequeña familia de 12 hermanos, incluyendo 6 mujeres cuya edad paradójicamente ha ido en retroceso con el avance de los años.

Finalmente, logro sacar mis copias y llegar a tiempo a la embajada, pero sin aún concluir de llenar el "formularito". Ahora tengo además la presión del Policía del "Orden" que me dice: "vas destrás de él", cosa que no sé si es el siguiente o subsiguiente, así que sigo escribiendo cual taquígrafa con tal de que al llegar mi turno todo esté en orden. A pesar de que logré completarlo y poner en orden todos los documentos, el estrés se hacía sentir en mi estómago. Claro, como cómplice llegó un comentario de otro visando con el que me había encontrado en el "centro de copiado y ayuda a visandos para un sueño": "Yo creo que se te quedó una carta en la fotocopiadora. Una carta en inglés". Les hablé de ineficiencia? Efectivamente, la carta de invitación original, se quedó dentro de la fotocopiadora! De todas maneras, siendo ya la hora tope y estando ya en turno, me dije: "bueno, me fui con la copia, qué sea lo que Dios quiera".

En este momento, a pesar de que se quedaron con mi pasaporte y que he obtenido esta visa en 2 ocasiones anteriores, aún no puedo asegurar que la obtenga y debo esperar 10 días laborables, fecha que coincide con la fecha de salida de un vuelo previo. De todas maneras me dieron esperanza de poder pasarlo a recoger antes, pero no me aseguraron nada sobre la visa. Así que hasta entonces tengo 3 opciones: arriesgarme a reservar el vuelo sin visa, arriesgarme a comprar el vuelo más caro y esperar hasta el día que me entreguen el pasaporte para hacer la reserva, o simplemente olvidarme de ese viaje y del cerca del sueldo mínimo que pagué para hacer la solicitud.

Lo que pudo haber sido una agradable experiencia, libre de estrés, y un afianzamiento de mi intento por ser un mejor usuario de la tecnología, más organizado y precavido, se convirtió en un prologando estrés e incertidumbre. Todo esto por confiar en un sitio web inconfiable con cara de confiable. De qué sirve esto? Es como consumir un medicamento al que se le ha borrado la fecha de vencimiento. Sabemos que puede curar nuestro malestar, pero no estamos seguro de la calidad de su contenido y por eso nos preguntamos: lo tomo o no lo tomo?

Si usted quiere no nos ofrezca el sitio web más atractivo y dinámico, pero no nos haga perder el tiempo de la misma manera en que usted lo hizo, publicando información que no pudo mantener actualizada en el tiempo y que ahora no sirve de nada más que simular que tiene "presencia" en el internet.